Las mejores ideas vienen de quien sea

Una de las mayores limitantes que tenemos los seres humanos al momento de crear una idea, es la de poder comprobarla en la realidad mucho antes de tomar el riesgo de realizar una inversión previa.

Aunque parezca descabellado decirlo, las mejores ideas surgen de individuos que por lo menos han detectado la necesidad factible de algún tipo de problemática en su entorno.

No estamos hablando de simple genialidad, porque en realidad para que una idea vea la luz de su nacimiento, por lo general dura macerando en la cabeza de su creador una larga cantidad de tiempo. De lo que estamos hablando es del entorno en el cual se desenvuelven los grandes emprendedores que parecen haber dado de bruces con la idea del millón, y que muchos los catalogamos como grandes genios.

Mantén tus oídos y ojos abiertos porque todo el mundo te puede dar una idea.

La historia está plagada de esos momentos donde un hombre de la simple observación de su entorno se topó con un enorme hallazgo, como por ejemplo Newton y su pequeño trozo de cristal que dio origen a la teoría de la reflexión de la luz y a la producción de los colores en el entorno.

Tesla y sus locas teorías de la corriente alterna, que hoy en día nos garantiza el suministro de luz eléctrica hacia nuestros hogares e incluso, Henry Ford, quién simplemente detecto la necesidad del hombre común de poder trasladarse grandes distancia de forma independiente y gracias a esto revolucionó la industria automotriz para siempre.

Lo que tienen en común estos grandes personajes con los emprendedores de la actualidad, es que todos ellos saben escuchar a las personas que les rodean, no solo hablamos de amigos y familiares, también de empleados e incluso del hombre de a pie, ese individuo mundano que día tras día vive en carne propia las limitaciones del entorno y por ende, tiende a hacer señalamientos de lo más lógico, sencillo y genial.

Una buena idea no necesariamente tiene que ser algo revolucionario y nunca antes visto, porque de ser así, casi nadie tendría una o por lo menos no la podría llevar a cabo en su realidad inmediata.

Tal fue el caso de Julio Verne, quien en sus libros de ficción ascendió la chispa para la creación del cohete y del submarino, pero este hombre no puedo ser testigo de semejantes hallazgos de la ciencia.

Los problemas comunes son el combustible de las grandes ideas.

En realidad una excelente idea o una idea del millón la puede tener cualquiera, desde nuestros hijos de 4 años, hasta la vecina de enfrente. Si ellos se quejan, sufren accidentes o muestran alguna problemática de forma recurrente, ese es nuestro llamado de atención para darnos cuenta que podríamos estar frente a una mina de oro de la cual nadie ha detectado su veta.

Es más, hoy en día se le está aconsejando a los grandes CEO’s que busquen ideas dentro de su mismo personal, porque son ellos los que están en contacto día a día con los clientes y los productos. Son una fuente confiable de información y por supuesto ya se habrán planteado soluciones factibles a sus contratiempos comunes, solo que no se sienten en la capacidad de llevar a cabo las acciones necesarias para solucionarlos.

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Ana Maria Gallego

Hola, soy Ana María Gallego de Alicante (España). Mi Tierra es de Mar, una Ciudad Muy Bonita y Alegre. Estoy Felizmente casada con Chus Lorenzo y tengo dos hermosos hijos llamados Jesús y Ana María.

De Funcionaria de Justicia durante 11 años a Mujer Empresaria y de Negocios en el Internet. Al poco tiempo de empezar esta nueva Aventura ya obtuve Ganancias de mi Negocio y empezaba a dominar las Técnicas del Márketing Online.

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